viernes, 25 de marzo de 2011

Se escondía entre la gente

Bajamos juntos aquella avenida.
había estado en obras años atrás.
El alcalde de turno hizo un buen trabajo.
Aceras kilométricas para personas
tan preocupadas en no llegar tarde al trabajo,
que ni siquiera fueron conscientes del cambio.

El tema es que llegamos al local de moda por aquel entonces.
Las luces parpadeaban, la gente bailaba y los fumadores se escondían.

Ella me miraba, sonreía, y se escondía entre la gente.
Miraba, sonreía, y se perdía entre la gente.

Al día siguiente no recordaba ni su cara,
no tenía ni la más mínima idea del color de su pelo,
no me hacía a la idea de como olía su cuello,
no sospechaba ni de cual sería su nombre.

Quizá sea por eso.
Ella tan solo miraba, sonreía y se perdía entre la gente.

No es tan difícil sacar una sonrisa a cualquiera.
Solo hay que mirar, hacer que sonría, y perderse uno mismo entre la gente.

jueves, 10 de marzo de 2011

La sección de refrigerados

Me crucé con ella en la sección de refrigerados.
Calamares a la romana y un par de naranjas para zumo.
Se congeló la imagen durante un segundo
y los dos pasamos de largo.
Yo paré y eché la vista a un lado
pudiendo intuir cómo ella se giraba...
me dio la sensación de que se había dejado algo atrás.

Seguí hasta la cola de la caja.
Un pack de agua de la marca Carrefour
y una baguette en sus manos.
Abrigo verde y pitillos ajustados.

Se situó detrás de mi en la cola.
La miré,
ella torció la vista.
Pagué aquellos productos,
recogí la bolsa,
ella sonrió y dijo:
deberías de traer una bolsa de casa.
Yo sonreí y me largué del supermercado.

Sé que nunca será tan interesante como yo la imagino,
pero también sé que había algo detrás de aquellas gafas...
y de aquella melena castaña.
Quizá fuese ella
una chica del futuro.

viernes, 25 de febrero de 2011

Las Sinergias del Universo

Despiertas en tu cama
con una leve sonrisa.
levantas la persiana y afuera hace sol.
El diálogo de los caminantes,
por las calles de Santiago
y el rumor oxigenando
el pulmón negro de la ciudad.

Hace horas que abandonaste
el bullicio y las carcajadas,
los cigarros a escondidas,
las caras desdibujadas.

Hace un día estupendo,
incluso has sido capaz
de contagiar tu energía a esa chica.

A veces un par de palabras bastan,
y fluye la energía y las sinergias del universo.
Y te das cuenta del valor real de las cosas...

Y la primavera va asomando la cabeza
en este último aliento de febrero de 2011

domingo, 20 de febrero de 2011

Difuminado espejismo de una noche de sábado

La partida no ha hecho más que empezar
hagan sus apuestas,
y presten atención,
a las canciones que cantamos
antes de cerrar el bar.

Con dos whiskys "On The Rocks"
Olor a canela y soledad.

Esperaré
con máscaras y trajes,
muy lejos del caribe,
antes de que esto se acabe.

Y no me pidas,
con carita de pena
que no contente a los demás...

Quizá un guiño,
un roce,
un rockandroll...
quizá un vuelo a ningún lugar.

viernes, 28 de enero de 2011

Días de Cine

El olor a palomitas,
la cola transversal delante de la sala número cinco.
Los tickets impresos,
las salas con sonido dolby y de repente,
pasa un avión a través de aquella pantalla
con más metros cuadrados que tu propio piso,
haciendo temblar la sala de proyección.

Y las risas, y los llantos, y los gritos.
las butacas numeradas,
el acomodador y su ridícula linterna.

Después... la magia y la nada.
Y Tarantino, y Woody Allen, y Scorsese, y Julio Medem,
y Uma Thruman, y Brad Pitt, y Robert de Niro, y Najwa Nimr,
comentando la película en cuanto las luces se encienden.

Y las conversaciones a la salida,
que nada tienen que ver con lo ocurrido dentro de la sala.
El paseo largo y tendido de vuelta a casa,
y el resto de los días,
creerás que, de algún modo u otro,
tu vida tiene relación alguna,
con aquel film viejo y olvidado
de aquellos maravillosos 70.

Espero ansioso la vuelta a los días de cine.

viernes, 21 de enero de 2011

Perdida en la Universidad

Llevo exactamente 3 horas y 21 minutos
buscando tu nombre en los archivos
revisando cada gesto, cada mueca, cada movimiento de cadera
cada mirada...

Pensando en cada pelo rubio
que se enredó en una de tus comisuras.
En cada pixel azul de tus ojos edulcorados
y en cada palabra de ese libro
del cual no recuerdo nombre ni autor.

En aquella manzana perfilada
en un ordenador gris metalizado
Que conseguía un perfecto efecto espejo
después de mi caluroso otoño y tu triste verano.

Dejemos que el tiempo sople a favor,
y rodemos por carreteras sin asfaltar.

Termina todos tus trabajos, y tus exámenes,
y tus días de cafés y cigarrillos.

Pero vuelve a pasar cada día,
por delante de mis ojos y sonríe como cada tarde
al caminar por el campus,
con cara de chica nueva
perdida en la universidad.

martes, 28 de diciembre de 2010

El Tesoro de los Dioses

Aquel primate de larga cabellera
mira perplejo una luz cambiante
entre azul, violeta, amarillo y naranja
como si le fuera la vida en ello.

Aquel primate "evolucionado"
que cazaba con sus propias manos
aprendió a hacer más suculentos sus platos
gracias a la luz cambiante.

Aquel primate inconformista creó guerras
mató inocentes y culpables
robó a ricos y pobres
pensó que podía dominar el mundo.

Aquel primate egoísta y delicado
adaptó la realidad a sus necesidades
en lugar de ser él el adaptado.

Aquel primate atrevido tonteó con Zeus, Hera y Apolo
Quienes lo dejaron en ridículo y desterraron para siempre.

Aquel primate tonto, lento, cobarde e injusto
a pesar de sus condiciones
fue quien de robar a los dioses gran parte de su creación
y de conseguir que las musas bailaron a su son.

Lo llamó Blues, Jazz, Pop, Rock and Roll, Clásico, Moderno... y lo moldeó a su antojo.

Aquel primate nacido de la nada y fracasado desde su concepción
arrebató a los dioses su tesoro más preciado:

LA MÚSICA