Espertas,
perdido nun dos amplos tempos deste limitado espacio,
e tornas en ti para ollar o outro lado da cama,
esa parte baleira, inerte, enxebre e castiza.
Fas un mínimo esforzo,
pero o frío non permite sumir o teu rostro
nin tan sequera para retirar as lepas dos teus ollos...
dos meus ollos,
do noso ollar.
O frío e a humidade penetran nos ósos,
no cerebro e nas ideas,
permutando e voltando en si intermitentemente,
creando e desfacendo conexións neuronais
ó antollo de deus sabe quén.
Pasarán os anos,
cambiarán as modas,
virán outras guerras,
cambiarán as crises,
pagarán os mesmos*
e continuaremos sen saber
cal é o segredo vernáculo e inherente deste lugar.
É de extrema importancia que o circuíto se realimente,
que coidemo-lo xermolo,
que medre,
se faga grande e logo...
bote a voar polo mundo,
coñecendo o verdadeiro, orixinal, preciso e último
sabor da palabra LIBERDADE.
E poder voltar ó lar,
canso e esgotado,
espido e nu,
pero tranquilo, fortalecido, recio, vigoroso, satisfeito e saciado.
*Versos adaptados de Jorge Drexler na canción "Hermana duda" incluída no seu disco "12 segundos de oscuridad"
martes, 31 de enero de 2012
jueves, 29 de diciembre de 2011
Muérdeme
Muérdeme la oreja,
susúrrame a la vez.
Sonríe, y cómete con la mirada
cada pixel de mis ojos verde-azules.
Cógeme de la mano
toca palma y dedos
mientras yo acaricio cada palmo
de tu cuerpo de napalm.
Túmbate a mi lado.
Di que solo ha sido un instinto
y bésame en la frente.
Escoge darme la espalda,
o plantar cara
Cuéntame lo mal que van las cosas
Recuesta tu cabeza sobre mi torso,
impregna de olores mi hogar
y deja olvidada tu ropa en mi cuarto
Pero no permitas
que se acabe el viaje,
no hay delito que pagar,
no hay precio ni crimen ni condena,
no hay ataque al corazón.
Mientras no se rocen nuestros labios
no habrá pecado,
pero sí deseo, apetito… pasión.
susúrrame a la vez.
Sonríe, y cómete con la mirada
cada pixel de mis ojos verde-azules.
Cógeme de la mano
toca palma y dedos
mientras yo acaricio cada palmo
de tu cuerpo de napalm.
Túmbate a mi lado.
Di que solo ha sido un instinto
y bésame en la frente.
Escoge darme la espalda,
o plantar cara
Cuéntame lo mal que van las cosas
Recuesta tu cabeza sobre mi torso,
impregna de olores mi hogar
y deja olvidada tu ropa en mi cuarto
Pero no permitas
que se acabe el viaje,
no hay delito que pagar,
no hay precio ni crimen ni condena,
no hay ataque al corazón.
Mientras no se rocen nuestros labios
no habrá pecado,
pero sí deseo, apetito… pasión.
martes, 29 de noviembre de 2011
4 Estaciones: Invierno
Crepitan
autobuses humeantes y hojas secas,
dejando a los árboles
desnudos y despoblados,
colmando la insalubridad de aceras y calles adyacentes
mal asfaltadas por años de romo bisturí
y aglomerante de bajo coste.
Se avergüenzan, antes en el tiempo,
las farolas de la espina dorsal del universo,
y todo adquiere un color azul oscuro
mezclado con agua de nieve.
Precipitan y renacen las moléculas.
Leña consumiéndose
y olor a castañas en el casco antiguo.
Los coches y el aguacero,
La escarcha y las alcantarillas rebosantes,
Las bufandas y los gorros de lana.
Las narices rojas y congeladas,
y las manos engalanadas con guantes poblados de motivos navideños.
Chimeneas y calefacciones,
templando casas impregnadas por el olor
a café y tostadas recién hechas...
Tardes de domingo de película, sofá y manta.
Cabalgatas, comidas familiares, reuniones,
Asuntos pendientes, cantautores anglosajones,
compras y centros comerciales,
chocolate caliente,
pistas de hielo y esquí alpino,
pilas de apuntes y exámenes infumables,
las 12 campanadas y el cava catalán,
las primeras promesas y los últimos desenfados.
Cuentas en números rojos y pagas extra,
Adornos navideños y paseos interminables...
Todo parece ir más despacio cuando hace frío.
Cariño, déjame decirte algo que tú no sabes...
autobuses humeantes y hojas secas,
dejando a los árboles
desnudos y despoblados,
colmando la insalubridad de aceras y calles adyacentes
mal asfaltadas por años de romo bisturí
y aglomerante de bajo coste.
Se avergüenzan, antes en el tiempo,
las farolas de la espina dorsal del universo,
y todo adquiere un color azul oscuro
mezclado con agua de nieve.
Precipitan y renacen las moléculas.
Leña consumiéndose
y olor a castañas en el casco antiguo.
Los coches y el aguacero,
La escarcha y las alcantarillas rebosantes,
Las bufandas y los gorros de lana.
Las narices rojas y congeladas,
y las manos engalanadas con guantes poblados de motivos navideños.
Chimeneas y calefacciones,
templando casas impregnadas por el olor
a café y tostadas recién hechas...
Tardes de domingo de película, sofá y manta.
Cabalgatas, comidas familiares, reuniones,
Asuntos pendientes, cantautores anglosajones,
compras y centros comerciales,
chocolate caliente,
pistas de hielo y esquí alpino,
pilas de apuntes y exámenes infumables,
las 12 campanadas y el cava catalán,
las primeras promesas y los últimos desenfados.
Cuentas en números rojos y pagas extra,
Adornos navideños y paseos interminables...
Todo parece ir más despacio cuando hace frío.
Cariño, déjame decirte algo que tú no sabes...
viernes, 30 de septiembre de 2011
Te imaginaba conmigo
Yo lo que quiero es que nos entendamos.
Que el mensaje codificado se deje descifrar con sutileza.
Hace unas horas
Te imaginaba conmigo
Te imaginaba en aquella habitación
Revolviendo mis libros y mis discos
Derramando café sobre el edredón
Y contándome acerca de tus planes.
Todavía con cara de sueño
Y con tu mala leche mañanera.
Te imaginaba conmigo pero sin estarlo
Es más sincero cuando no hay contrato que firmar.
Te imaginaba conmigo y precisamente eso me producía vértigo y mareos
Con el vaivén de este tio vivo,
transformado en fiesta de vuelta a la universidad.
Te imaginaba conmigo,
Y con el dolido violín de "Jesus, etc"
Llenando el teatro principal...
Puede que solo quede polvo en el aire.
Pero eso no es lo que merezco,
Ni lo que nos merecemos.
Nos debemos mucho más que un vals en el salón, mientras las luces, lentamente, se apagan.
Que el mensaje codificado se deje descifrar con sutileza.
Hace unas horas
Te imaginaba conmigo
Te imaginaba en aquella habitación
Revolviendo mis libros y mis discos
Derramando café sobre el edredón
Y contándome acerca de tus planes.
Todavía con cara de sueño
Y con tu mala leche mañanera.
Te imaginaba conmigo pero sin estarlo
Es más sincero cuando no hay contrato que firmar.
Te imaginaba conmigo y precisamente eso me producía vértigo y mareos
Con el vaivén de este tio vivo,
transformado en fiesta de vuelta a la universidad.
Te imaginaba conmigo,
Y con el dolido violín de "Jesus, etc"
Llenando el teatro principal...
Puede que solo quede polvo en el aire.
Pero eso no es lo que merezco,
Ni lo que nos merecemos.
Nos debemos mucho más que un vals en el salón, mientras las luces, lentamente, se apagan.
lunes, 26 de septiembre de 2011
Funme
Funme...
Funme pra voltar.
Funme pra poder botar en falta as túas verbas
dicíndome que todo vai ir ben.
Funme pra un lugar
onde o ceo arde polas noites.
Cunha cor vermello distorsión,
e as badaladas marcan o pulso de cada canción
que apaixoadamente bailan
damas e cabaleiros engalanados
No máis profundo dos meus miolos,
facendo máis livián cada paso e cada pedra do camiño.
Funme e non por compromiso.
Funme máis ben por preguiza.
Por curarme desta preguiza cobarde e insá que me ata cada mañá á almofada,
Que me ataca no crepúsculo
E fai asomar barriga entre peito e entreperna.
Funme... e xa devezo por voltar.
Funme pra ver se son capaz
de recordar e desfiañar
o que en certo momento foi algo natural.
Funme... e xa estou tornando.
Estou retornando en min,
Xa son capaz de facerme unha vaga idea
do que era aquilo que antes che dicía,
que antes che facía,
que noutro tempo nos achegabamos,
e co que conseguiamos arranxar o mundo.
Funme porque,
de cando en cando,
a maxia necesita doutros polvos
e dunha nova chisteira,
e dunha nova palabra máxica
Para deixar abraiados a todos os espectadores,
que agardan intranquilos nas súas butacas o incomparable, indefectible e intratable Gran Truco Final.
Funme pra voltar.
Funme pra poder botar en falta as túas verbas
dicíndome que todo vai ir ben.
Funme pra un lugar
onde o ceo arde polas noites.
Cunha cor vermello distorsión,
e as badaladas marcan o pulso de cada canción
que apaixoadamente bailan
damas e cabaleiros engalanados
No máis profundo dos meus miolos,
facendo máis livián cada paso e cada pedra do camiño.
Funme e non por compromiso.
Funme máis ben por preguiza.
Por curarme desta preguiza cobarde e insá que me ata cada mañá á almofada,
Que me ataca no crepúsculo
E fai asomar barriga entre peito e entreperna.
Funme... e xa devezo por voltar.
Funme pra ver se son capaz
de recordar e desfiañar
o que en certo momento foi algo natural.
Funme... e xa estou tornando.
Estou retornando en min,
Xa son capaz de facerme unha vaga idea
do que era aquilo que antes che dicía,
que antes che facía,
que noutro tempo nos achegabamos,
e co que conseguiamos arranxar o mundo.
Funme porque,
de cando en cando,
a maxia necesita doutros polvos
e dunha nova chisteira,
e dunha nova palabra máxica
Para deixar abraiados a todos os espectadores,
que agardan intranquilos nas súas butacas o incomparable, indefectible e intratable Gran Truco Final.
jueves, 14 de julio de 2011
La chica de Navarra (y otras historias y aledaños)
Era mediados de Julio
Un tiempo demasiado agradable
como para gastarlo en la capital
en lugar de aprovechar
para darse un chapuzón en cualquiera cala
de la particular geografía costera gallega.
Cerraba un ciclo de mi vida.
Había zanjado algunos de mis asuntos pendientes,
la chica de Navarra había aparecido por sorpresa en Compostela y yo,
ya tenía todas mis pertenencias guardadas en cajas
para mudarme a otra vivienda,
situada a unos metros de la archiconocida estatua de las dos Marías.
Un par de ibuprofenos para calmar la resaca,
había sido una noche adolescente con los chicos en La Ciudad,
probablemente la última antes de vacaciones, pensaba antes de que sucediera.
Aparqué el coche en doble fila
y fui poco a poco descargando mis enseres,
descendiendo por las escaleras desde aquel 4º sin ascensor.
No había conocido a nadie en el edificio
durante mis 10 meses de estancia en Alfredo Brañas,
Más que a la señora que no hablaba, del 4º C
y en uno de los viajes de carga y descarga
tropecé con aquella chica.
Ella sonrió y yo hice lo mismo.
El tiempo se detuvo durante esos escasos 5 segundos
sosteniendo en el aire nuestras miradas...
Y seguí hacia el coche.
Quedaba un día de contrato
pero mi idea era irme ese justo día.
Hasta que me crucé con ella.
Al final, esa noche decidí volver a la capital
Salir de nuevo con los chicos, y esperar
Porque cada noche es una historia,
y últimamente solo puedo escribir de resaca.
Bebí demasiado,
la velada se estaba voliendo un tanto aburrida y,
no sé en que brillante momento de aquella noche de luna llena
decidí volver por Alfredo Brañas,
Y timbré en cada uno de los pisos del número 10, mi edificio.
Para que alguien me abriera, y poder detener la mirada,
aunque solo fuese durante cinco segundos más con aquella chica.
Señoras enfadadas, padres de familia,
estudiantes celebrando el bajo número de suspensos, y all fin
escuché una voz de chica.
Le dije si podría abrirme,
y la invitaría a cigarros y whisky que llevaba en una pequeña petaca del todo a cien.
Le prometí hacer de lo que quedaba de noche un momento inolvidable.
Aceptó,
Abrió lel portal,
Subí las escaleras como un loco
y en cuanto llegué al descansillo del 2º piso,
Nuestras miradas se congelaron por un segundo...
Bebimos whisky, fumamos cigarrillos, nos reímos a carcajadas...
Ella marchaba al día siguiente a Barcelona,
y yo me coroné en mi última noche por Brañas Boulevard...
Todo lo demás...
lo guardo para mi persona.
Pero de veras que fue una mañana inolvidable.
Un tiempo demasiado agradable
como para gastarlo en la capital
en lugar de aprovechar
para darse un chapuzón en cualquiera cala
de la particular geografía costera gallega.
Cerraba un ciclo de mi vida.
Había zanjado algunos de mis asuntos pendientes,
la chica de Navarra había aparecido por sorpresa en Compostela y yo,
ya tenía todas mis pertenencias guardadas en cajas
para mudarme a otra vivienda,
situada a unos metros de la archiconocida estatua de las dos Marías.
Un par de ibuprofenos para calmar la resaca,
había sido una noche adolescente con los chicos en La Ciudad,
probablemente la última antes de vacaciones, pensaba antes de que sucediera.
Aparqué el coche en doble fila
y fui poco a poco descargando mis enseres,
descendiendo por las escaleras desde aquel 4º sin ascensor.
No había conocido a nadie en el edificio
durante mis 10 meses de estancia en Alfredo Brañas,
Más que a la señora que no hablaba, del 4º C
y en uno de los viajes de carga y descarga
tropecé con aquella chica.
Ella sonrió y yo hice lo mismo.
El tiempo se detuvo durante esos escasos 5 segundos
sosteniendo en el aire nuestras miradas...
Y seguí hacia el coche.
Quedaba un día de contrato
pero mi idea era irme ese justo día.
Hasta que me crucé con ella.
Al final, esa noche decidí volver a la capital
Salir de nuevo con los chicos, y esperar
Porque cada noche es una historia,
y últimamente solo puedo escribir de resaca.
Bebí demasiado,
la velada se estaba voliendo un tanto aburrida y,
no sé en que brillante momento de aquella noche de luna llena
decidí volver por Alfredo Brañas,
Y timbré en cada uno de los pisos del número 10, mi edificio.
Para que alguien me abriera, y poder detener la mirada,
aunque solo fuese durante cinco segundos más con aquella chica.
Señoras enfadadas, padres de familia,
estudiantes celebrando el bajo número de suspensos, y all fin
escuché una voz de chica.
Le dije si podría abrirme,
y la invitaría a cigarros y whisky que llevaba en una pequeña petaca del todo a cien.
Le prometí hacer de lo que quedaba de noche un momento inolvidable.
Aceptó,
Abrió lel portal,
Subí las escaleras como un loco
y en cuanto llegué al descansillo del 2º piso,
Nuestras miradas se congelaron por un segundo...
Bebimos whisky, fumamos cigarrillos, nos reímos a carcajadas...
Ella marchaba al día siguiente a Barcelona,
y yo me coroné en mi última noche por Brañas Boulevard...
Todo lo demás...
lo guardo para mi persona.
Pero de veras que fue una mañana inolvidable.
miércoles, 29 de junio de 2011
Tira y Afloja
SdC, 5 menos 10 de la madrugada. Me despierto en el colchón "flex" más cómodo que he tenido en mi puta vida.
Miro el reloj, e incrédulo, vuelvo a comprobar la hora… Sí, son las 5 menos 10 de la mañana. Y sin apenas darme cuenta, empiezo una profunda conversación conmigo mismo.
- ¿Que coño haces despierto a estas horas?
- No sé, debió de ser el café…
- Llevas 5 días sin probar gota de café…
- Quizá la cena de anoche.
- Has cenado un sandwich de jamón y queso, es imposible que te pese ese tipo de cena. Últimamente estás muy obsesionado con cuidarte y comer menos… pero esa barriga que asoma entre camisa y pantalón no baja ni a la fuerza…
- Puede que sea eso…
¿El qué?
- La barriga.
- No digas jilipolleces.
Me levanto de cama, más bien nos levantamos de cama, yo y mi amigo, el "yo interior", ese mismo que ya no permitirá conciliar el sueño hasta pasado un buen rato. Voy a la cocina, ojeo el último número de Rolling Stone y como por arte de magia allí está él… En la página 27, radiante, con su pose Rockstar y su cara de pocos amigos… Él si que no engorda ni comiéndose una vaca… Debe ser la constitución de cada uno.
Enciendo un cigarro y escupo el sabor de la nicotina después de 6 horas de sueño. Nunca una calada fue tan asquerosa.
Revuelvo los cajones en busca de algo que pueda sacar el sabor a mierda que ese cigarro me ha dejado pero no encuentro nada más que un par de galletas y un cartón de leche en la nevera.
Vuelvo al debate con mi "yo interior".
- ¿Qué te ha pasado tío?
- Puede que sea la crisis… eso, la crisis nos afecta a todos.
- La crisis no deja dormir a un padre de familia, tienes 20 años y eres estudiante, no tienes a una familia que mantener.
- Ya pero en cierto modo si la tengo…
- Tonterías, tu ocúpate de lo tuyo que no es más que trabajar para tu futuro.
- El futuro, puede que sea eso lo que no me deja dormir.
. ¿Qué diablos pasa con el futuro?
- Que es incierto, incalculable e impreciso.
- ¿Qué buscas, un vidente que te convenza de que vas a tener una maravillosa familia con hijos y perro, con un chalet enorme y un sueldo tan alto que te permites llenar la piscina con champagne francés una vez al mes?
- No, no es eso… es la preocupación por saber qué de mi presente voy a conservar en el futuro.
- Eso es una idiotez, si pudieras saber eso estarías cambiando tu futuro, estarías cambiando las circunstancias que te harán llegar hacia él…
- Quizá tengas razón.
- Razón no es la palabra, lógica sí la es.
- La lógica es relativa.
No me vengas tú ahora con ese cuento de la relatividad, las cosas son como son.
Sí pero, ¿qué hay acerca de la física?
La física es para tipos como Newton.
La física nos influye a todos.
Pero no todos la podemos entender.
Puede que vuelvas a tener razón.
Puede.
¿Y tú? ¿Qué pasa contigo?
¿Cómo que que pasa conmigo?
Pues que estás tan desvelado como yo.
No fastidies.
¿Qué es lo que te ha desvelado a ti?
No lo sé, puede que el ruido del motor de un coche.
A estas horas apenas pasan coches por la calle.
No sé, igual aquellas chicas que gritaban algo acerca de que eran novatas...
A las 5 de la mañana es un pecado poner a las chicas a hacer novatadas.
Eso no quita que se haga.
Cierto.
¿Acaso me estás ocultando el motivo real?
Oye amigo, sé tanto como tu acerca de todo esto.
No, tú eres el que hace preguntas cuando yo no puedo dormir.
¿Quién es el de las preguntas ahora?
¿Tienes sueño?
Ahí lo tienes.
Contéstame a la pregunta.
Puede que un poco.
Pues vayámonos a dormir, a estas horas todo está cerrado en esta basura de ciudad.
Por fin algo en lo que estamos de acuerdo. Buenas noches figura, que descanses.
Buenas noches.
Miro el reloj, e incrédulo, vuelvo a comprobar la hora… Sí, son las 5 menos 10 de la mañana. Y sin apenas darme cuenta, empiezo una profunda conversación conmigo mismo.
- ¿Que coño haces despierto a estas horas?
- No sé, debió de ser el café…
- Llevas 5 días sin probar gota de café…
- Quizá la cena de anoche.
- Has cenado un sandwich de jamón y queso, es imposible que te pese ese tipo de cena. Últimamente estás muy obsesionado con cuidarte y comer menos… pero esa barriga que asoma entre camisa y pantalón no baja ni a la fuerza…
- Puede que sea eso…
¿El qué?
- La barriga.
- No digas jilipolleces.
Me levanto de cama, más bien nos levantamos de cama, yo y mi amigo, el "yo interior", ese mismo que ya no permitirá conciliar el sueño hasta pasado un buen rato. Voy a la cocina, ojeo el último número de Rolling Stone y como por arte de magia allí está él… En la página 27, radiante, con su pose Rockstar y su cara de pocos amigos… Él si que no engorda ni comiéndose una vaca… Debe ser la constitución de cada uno.
Enciendo un cigarro y escupo el sabor de la nicotina después de 6 horas de sueño. Nunca una calada fue tan asquerosa.
Revuelvo los cajones en busca de algo que pueda sacar el sabor a mierda que ese cigarro me ha dejado pero no encuentro nada más que un par de galletas y un cartón de leche en la nevera.
Vuelvo al debate con mi "yo interior".
- ¿Qué te ha pasado tío?
- Puede que sea la crisis… eso, la crisis nos afecta a todos.
- La crisis no deja dormir a un padre de familia, tienes 20 años y eres estudiante, no tienes a una familia que mantener.
- Ya pero en cierto modo si la tengo…
- Tonterías, tu ocúpate de lo tuyo que no es más que trabajar para tu futuro.
- El futuro, puede que sea eso lo que no me deja dormir.
. ¿Qué diablos pasa con el futuro?
- Que es incierto, incalculable e impreciso.
- ¿Qué buscas, un vidente que te convenza de que vas a tener una maravillosa familia con hijos y perro, con un chalet enorme y un sueldo tan alto que te permites llenar la piscina con champagne francés una vez al mes?
- No, no es eso… es la preocupación por saber qué de mi presente voy a conservar en el futuro.
- Eso es una idiotez, si pudieras saber eso estarías cambiando tu futuro, estarías cambiando las circunstancias que te harán llegar hacia él…
- Quizá tengas razón.
- Razón no es la palabra, lógica sí la es.
- La lógica es relativa.
No me vengas tú ahora con ese cuento de la relatividad, las cosas son como son.
Sí pero, ¿qué hay acerca de la física?
La física es para tipos como Newton.
La física nos influye a todos.
Pero no todos la podemos entender.
Puede que vuelvas a tener razón.
Puede.
¿Y tú? ¿Qué pasa contigo?
¿Cómo que que pasa conmigo?
Pues que estás tan desvelado como yo.
No fastidies.
¿Qué es lo que te ha desvelado a ti?
No lo sé, puede que el ruido del motor de un coche.
A estas horas apenas pasan coches por la calle.
No sé, igual aquellas chicas que gritaban algo acerca de que eran novatas...
A las 5 de la mañana es un pecado poner a las chicas a hacer novatadas.
Eso no quita que se haga.
Cierto.
¿Acaso me estás ocultando el motivo real?
Oye amigo, sé tanto como tu acerca de todo esto.
No, tú eres el que hace preguntas cuando yo no puedo dormir.
¿Quién es el de las preguntas ahora?
¿Tienes sueño?
Ahí lo tienes.
Contéstame a la pregunta.
Puede que un poco.
Pues vayámonos a dormir, a estas horas todo está cerrado en esta basura de ciudad.
Por fin algo en lo que estamos de acuerdo. Buenas noches figura, que descanses.
Buenas noches.
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